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En República Dominicana sitúan a Adriana Billini Gautreau entre las grandes dibujantes y pintoras del país, y en Cuba se reconoce Embajadora de las Bellas Artes a la primera mujer en graduarse y enseñar en la Academia de San Alejandro, La Habana.

Dominicana de origen y cubana de vida y muerte, saltó vallas de género con diecisiete años, tras seis décadas de creada la institución vetada a mujeres; en mil novecientos seis la nombraron profesora de Dibujo Elemental, obtuvo condición Titular y fue fundadora del Club Cubano de Bellas Artes.

También brilló en defender la autonomía femenina y en el Primer Congreso de Mujeres, en mil novecientos veintitrés, habló a favor de ellas en las artes plásticas cubanas.

Adriana Billini pintó naturaleza muerta, paisajes marinos, iconografía religiosa, escenas costumbristas y retratos; entre sus obras están La cocinera cubana y El mambí.

Metodología del dibujo

Antes de docente en la Academia de Bellas Artes San Alejandro, la dominicano-cubana Adriana Billini fundó su Escuela de Dibujo y Pintura El Salvador y creó una metodología para la enseñanza del dibujo en veinticuatro lecciones.

Aplicada en La Habana y Matanzas, la metodología alcanzó fama y la pintora fue invitada a la Universidad de Harvard, Estados Unidos, para impartir conferencias sobre su método que ganó Medalla de Plata de las exposiciones Universal de Búfalo y San Luis.

La artista obtuvo premios en exposiciones de República Dominicana y Cuba, y en la Iberoamericana de Sevilla de 1928 mereció Medalla Honorífica por el óleo El Mambí.

Adriana Billini, artista destacada de principio del siglo veinte, fue presidenta de la sección de escultura de la Academia Nacional de Artes y se le estima Primera Dama del Arte Dominicano.