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La Habana, Cuba. –  Enfrentar los efectos del Chikungunya con las herramientas de la ciencia y la industria biotecnológica cubanas es el propósito de un estudio de intervención que se desarrolla en el policlínico Abelardo Ramírez, del municipio Plaza de la Revolución.

La investigación, que incluye a voluntarios con edades comprendidas entre 70 y 74 años, evalúa las potencialidades terapéuticas y preventivas de la Biomudulina T en el contexto de circulación activa del virus.

Según explicó el doctor Alexis Labrada, la elección de este grupo etario responde a un fenómeno natural conocido como inmuno-senescencia o envejecimiento del sistema inmune.

La iniciativa constituye un estudio de intervención diseñado para evaluar, bajo condiciones reales, la capacidad de este fármaco para prevenir contagios graves y mitigar las secuelas inflamatorias que suele dejar la enfermedad.

Con información de Granma