La Habana, Cuba. – Emoción, belleza, técnica y virtuosismo dejaron emanar de sus cuerpos los bailarines del Ballet Nacional de Cuba, al ofrecer un memorable espectáculo donde Viengsay Valdés y Dani Hernández brillaron en los protagónicos de Giselle.
Una vez más, la compañía Patrimonio Cultural de la Nación caló en la sensibilidad de un público que presenció en la Sala Avellaneda del capitalino Teatro Nacional un clásico de la danza mundial.
La presentación del formato danzario ante un colmado auditorio reafirmó una verdad irrefutable: el público cubano admira y disfruta la danza, y ello se sintió en cada aplauso.
Entre las personalidades que asistieron al espectáculo del Ballet Nacional de Cuba estuvo el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, quien subió al escenario, tras finalizar la función, para agasajar a la agrupación por tan magistral desempeño.