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Las Tunas, Cuba. – Durante los últimos años la mayor parte de la droga incautada en Cuba procedió de recalos en las costas tras operaciones de narcotraficantes en áreas cercanas.

Los arribos tienen a su favor la extensa geografía del archipiélago con varias islas y cayos adyacentes y su ubicación próxima a rutas frecuentadas por las operaciones de narcotráfico en aguas internacionales.

Frente a ello en todo el país se consolida un combate al flagelo de la droga con decisivo apoyo de la población y las diferentes entidades y organismos en la detección y posterior aseguramiento de los recalos.

Al colectivo del Centro Provincial Meteorológico de Las Tunas le asiste la satisfacción de contribuir a ello con la participación directa del especialista Lázaro Moya García, el jefe de Departamento del Grupo de Pronósticos, en un proyecto nacional para determinar los posibles puntos de arribo.

Para que el mal no sea mayor

Desde el Centro Provincial Meteorológico el experto tunero aportó información actualizada del litoral norte sobre la dirección, la fuerza del viento, las corrientes marítimas y otros datos.

Con el proyecto que empleó la plataforma DrogaMar, se pudo determinar con un rango bastante certero, los lugares de las costas por donde arribarían los paquetes de drogas y actuar a tiempo.

Moya García manifestó su satisfacción por ser parte una investigación dirigida a evitar la propagación a gran escala del flagelo en el país y con ello contrarrestar su estela de mal en los distintos sectores sociales principalmente en los más jóvenes.

Comentó que la inserción en este proyecto nacional de lucha contra las drogas lo motivó a desarrollar uno con igual objetivo, pero propio para la provincia de Las Tunas que prepara para el próximo año junto a otras investigaciones que ya tiene en curso.