La Habana, Cuba. – Será difícil olvidar los dramáticos momentos vividos en el oriente cubano con el paso del potente huracán Melissa a finales de octubre del pasado año.
Las huellas que dejó el devastador fenómeno hidrometeorológico se van borrando con el paso del tiempo gracias al despliegue de un amplio movimiento de solidaridad del pueblo, países y organismos adscritos al sistema de Naciones Unidas, junto con el decisivo aporte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
La manera en que esas fuerzas trabajaron para proteger la vida de las personas en los lugares más complejos, habla por SÍ sola de la moral, el prestigio, la ética y la cualidad de servicio al pueblo.
Sin tener que lamentar fallecidos, el huracán Melissa dejó más de tres millones y medio de damnificados y más de 90 mil viviendas dañadas, total o parcialmente.
Avances en la recuperación
En Santiago de Cuba, la provincia más afectada por el huracán Melissa, se ejecuta un intenso programa de construcción y rehabilitación de viviendas, en cuyo fondo habitacional se contabilizan más de 137 mil inmuebles con algún tipo de daño.
La adaptación de locales y de contenedores en viviendas, así como la construcción de cientos de casas tipología cuatro destacan entre las soluciones más viables. Asimismo, se recupera la producción local de materiales de la construcción.
En las provincias orientales se avanza en la recuperación tras el impacto del monstruoso huracán Melissa, que ocasionó daños significativos en infraestructuras, viviendas y servicios básicos.
Se han recuperado, por ejemplo, más de 13 mil viviendas y más de 47 mil hectáreas de cultivos varios.