Compartir

La Habana, Cuba. – El mentiroso decreto que califica a Cuba como una “amenaza extraordinaria e inusual” para la seguridad nacional de Estados Unidos, ha pretendido ser la hoja de parra tras la cual Washington esconda la impudicia de su agresión, y el instrumento para hacerla más fuerte.

Al considerar la seguridad nacional estadounidense “en peligro”, supuestamente, “a causa” de Cuba, Washington se adjudica el derecho de tomar nuevas medidas contra la Isla, como la que amenaza con una elevación de los aranceles, a los países que nos vendan petróleo.

Con tal decisión, la administración Trump presiona a terceros países, los que espera cumplan sus medidas. Sin embargo, naciones como China y Rusia, entre otras, han criticado el chantaje y ratificado la cooperación con Cuba.

Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró la soberanía de las decisiones de su país, y afirmó que continuaría la cooperación humanitaria con la Isla.

Posiciones históricas

Una por una, las mentiras manipuladas por Washington para declarar a Cuba una amenaza fueron refutadas por nuestra Cancillería, mediante una declaración en la que, entre otros postulados, también ratifica la condena histórica de nuestro país al terrorismo en todas sus formas.

También reitera la tolerancia cero al financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero, así como refrenda el compromiso de cooperación internacional (incluyendo a los Estados Unidos) para fortalecer la seguridad regional y global.

Cuba también reiteró su disposición a reactivar y ampliar la cooperación bilateral en áreas como el enfrentamiento al terrorismo y el narcotráfico, entre otros aspectos.

Fiel a sus principios y como ha sostenido históricamente, nuestro país está dispuesto a la cooperación con beneficio mutuo para ambos pueblos y a las conversaciones, con respeto a la soberanía y en pie de igualdad.

Etiquetas: -