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El astrónomo y matemático persa, Ya’far ibn Mu?ammad Ibn ‘Umar Ab? Ma’shar al-Balj?, nació el 10 de agosto de 787, en Balj, hoy Afganistán, es conocido como al-Falaki o Albumasar. Fue uno de los primeros filósofos islámicos. Muchas de sus obras fueron traducidas al latín, y era bien conocido por los matemáticos y astrónomos europeos durante la Edad Media. Según dice Ibn al Nadim en su famosa obra Al Fihrist, Abu Ma’shar era adversario de Al Kindí hasta que, con el tiempo, se convirtió en uno de sus alumnos más cercanos. Abu Ma’shar causó gran polémica porque aseveró que los 99 nombres de Dios que se mencionan en el Corán tenían su origen en el siríaco.

Richard Lemay ha argumentado que los escritos de Albumasar fueron, muy posiblemente, la fuente singular más importante de las teorías naturales de Aristóteles para los eruditos europeos, comenzando poco antes de la mitad del siglo XII.

La obra por la que fue más conocido en Europa es su Kitab al Madjal al Kabir, libro traducido por Juan de Sevilla en 1133 con el título Liber introductorius maior y que en 1140 Germán de Carintia vuelve a traducir con el título Introductorium in astronomiam. En esa obra estableció la tesis de que hay un determinismo astrológico “en el contexto de una defensa de la astrología frente a sus detractores”.

Abu Ma’shar ha sido acreditado como el primer astrónomo en definir edades astrológicas (la Era de Acuario, la Era de Piscis, y otras), sobre la base de la precesión de los equinoccios a través del zodiaco. Su pensamiento astrológico fue influenciado por el zoroastrismo, el hermetismo que practicaron los sabeos de Harrán, la ciencia griega y la astrología mesopotámica.

Albumasar desarrolló un modelo del sistema solar que algunos han interpretado como heliocentrista. Eso se debe a que sus revoluciones orbitales son dadas en términos heliocéntricos, en vez de geocéntricos (y el único sistema conocido en que eso ocurre es el heliocéntrico). Su trabajo sobre su teoría planetaria no ha sobrevivido, pero su información astronómica fue recuperada por al-Hashimi y al-Biruni.

Abu Ma’shar sostiene que ello no implica reducir la capacidad de decisión de los seres humanos; las influencias celestes no minan la contingencia, ya que esa depende justo de las transformaciones de la materia por influjo de los movimientos celestes. El alma racional del hombre tiene una capacidad deliberativa, es decir, un poder similar al de las estrellas. Los cuerpos, por otro lado, son aptos para recibir influencias de las estrellas que colocan en ellos determinadas capacidades. Así, saber manejar la relación entre las almas humanas y las celestes como entre la forma en la que los cuerpos son influenciados por los movimientos celestes es lo que hace posible el ejercicio de la astrología y lo que le da un inmenso valor para dirigir la vida de los seres humanos.

Ya’far ibn Mu?ammad Ibn ‘Umar Ab? Ma’shar al-Balj?, murió el 9 de marzo de 886, en al-Wasit, hoy Irak.

Referencias

bumazar. Enciclopedia Británica.