Compartir

La Habana, Cuba. – Cuba vive hoy la antesala de un nuevo desafío en el VI Clásico Mundial de Béisbol, cuando mañana debute ante Panamá en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, Puerto Rico, en la apertura del Grupo A.

Llega a esta edición con la ambición de volver a instalar las cuatro letras entre los gigantes del torneo, un propósito bien difícil que comienza a escribirse este viernes sobre el diamante boricua.

Para el duelo inaugural, la dirección técnica entregará la pelota a su zurdo más brillante del momento, Liván Moinelo; el astro pinareño llega con credenciales imponentes tras una temporada estelar en Japón con los Halcones de SoftBank, donde fue Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico.

Frente a él estará otro zurdo que también carga con una historia íntima, Logan Allen, lanzador de los Guardianes de Cleveland, quien defenderá la camiseta istmeña por la herencia de su madre Pam, nacida en la Zona del Canal.

Con información de ACN