Cuba y Puerto Rico fueron las últimas colonias bajo la tutela de la monarquía española en América. Tras los primeros decenios del siglo XIX, cuando ya triunfaban las contiendas separatistas en los territorios continentales, fueron tomando cuerpo las ideas y proyectos independentistas en ambas islas antillanas.
Hubo insurrecciones que fueron aplastadas sin poder lograr tal propósito, pero que contribuyeron a crear en ellas el ideal de independencia.
Luego de la Guerra de los 10 Años en Cuba, los patriotas de ambas islas mantuvieron estrechos contactos y el adolescente José Martí forjó su espíritu independentista pensando en las dos.
En un artículo publicado en Sevilla, en 1873, afirmó: cómo la promesa de abolir la esclavitud en las Antillas, convertida en Puerto Rico en la manera de eludir la promesa por tres años.
Plena madurez política
Al crear el Partido Revolucionario Cubano, la unión de cubanos y puertorriqueños en pos de la independencia fue el objetivo de esa organización y de la acción personal de José Martí.
En el artículo primero de las Bases del Partido, señaló que este se creaba para la independencia absoluta de la Isla de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico.
En Patria, fundado y dirigido por Martí, un texto a manera de editorial explica los objetivos de la publicación: Nace este periódico por la voluntad y con los recursos de los cubanos y puertorriqueños independientes de Nueva York, para contribuir a la organización de los hombres libres de Cuba y Puerto Rico en acuerdo con las condiciones y necesidades actuales de las Islas, y su constitución republicana venidera; para mantener la amistad entrañable que une a los hombres buenos y útiles de todas las procedencias que persistan en el sacrificio de la emancipación.
Voluntad viril
Tras un análisis sobre la necesidad de la independencia para Cuba y Puerto Rico, Martí concluye su artículo en Patria: Nace este periódico a la hora del peligro, para velar por la libertad, para contribuir a que sus fuerzas sean invencibles por la unión, y para evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden.
Y en otro escrito, titulado Recomendaciones, recoge las ideas centrales de una circular enviada a las agrupaciones del Partido en la emigración: continuamos la revolución para obtener la independencia y libertad de Cuba y Puerto Rico, sin tratos peligrosos con los pueblos de composición diversa, en América o Europa, de quien no puede venirnos una ayuda desinteresada.
Y el 14 de marzo de 1893 publicó en su periódico: La patria, en Cuba y Puerto Rico, es la voluntad viril de un pueblo dispuesto al triunfo de su emancipación.