Inicio Revista Semanal Actualidad

Horas difíciles

La Habana.- Mantener banderas y principios no es fácil, en un contexto mundial donde no han dejado de abundar presiones, exigencias, agresiones, golpes, chantajes, traiciones y carencia de ética.

De hecho, la vieja pugna por el reparto del mundo entre los poderosos no ha cejado espacios. Tampoco han dejado de actuar los que suelen cambiar de casaca, los que ceden, aquellos que se rinden o se deslindan sin mayores rubores, o a quienes las obras se les van entre las manos a partir de sus notorias inmovilidad e ineficacia.

Pero, por suerte, hay otros, a quienes no importan costos, riesgos y circunstancias, que han sabido permanecer en la senda.

Un camino al que no dejan de unirse renovadas fuerzas con sus noveles despliegues de inteligencia, firmeza y apego a la defensa de una vida mejor y bien compartida a escala planetaria.

Batalla tras batalla

Es bueno repasar las posiciones que se manifiestan a escala global, porque la sesenta y seis sesión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, en marcha en Nueva York, es un escenario perfecto para confirmar justamente el mosaico contrapuesto que hoy muestra el mundo.

En torno a la debatida solicitud de Palestina para integrarse como miembro pleno del máximo organismo internacional, las posiciones son encontradas y ponen de manifiesto las contradicciones que referíamos.

De un lado, unos Estados Unidos y sus aliados más carnales y poderosos, intentado extender hasta el infinito la diáspora violenta de todo un conglomerado humano al que literalmente le ha sido robada su patria; del otro las posiciones valientes y solidarias de aquellos que están decididos a hacer todo lo posible para poner fin a un crimen de semejante envergadura.

Un hemisferio diferente

Reiteradas en días pasados ante el plenario de Naciones Unidas, las  históricas posiciones cubanas en cuanto al derecho inalienable del pueblo palestino a su reconocimiento como Estado miembro de esa organización, se conjugaron ahora con las de buena parte de América Latina, un hemisferio de representatividad más popular. 

A través de  entidades como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestras América, ALBA, o de manera individual, como en los casos de Brasil, Argentina o Uruguay, entre otros, la región entregó sus voces y sus manos de solidaridad a la causa palestina.

Renegó asimismo de las posiciones de aquellos que están dispuestos a vetar, con su irracional poder dentro del Consejo de Seguridad, la incorporación plena de ese pueblo árabe a la comunidad mundial.




Artículos relacionados


Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar