Inicio Revista Semanal Historia

Alegría y coraje siempre fueron de la mano

La Habana.- Han pasado 50 años de la heroica gesta. Medio siglo de haber perdido a su joven hermano, Armando Ramos Velasco, quien tan solo contaba con 27 años de edad.

“Era la alegría de la familia, siempre optimista, siempre de broma pero, sobre todo, siempre revolucionario” –recuerda con nostalgia Elena, vecina del capitalino barrio Los Pocitos, en el municipio de Marianao.

“Antes del triunfo de la Revolución -agrega- vivimos tiempos muy difíciles; más, porque nuestra familia era numerosa”.

Explica la anciana que esa fue la razón por la que desde muy temprana edad Armado se incorpora a la Marina de Guerra de las tropas de Batista buscando el sustento de la familia.
“¡Pero aquel resultó su puesto de combate, desde allí mi hermano vendía armamento a los rebeldes en la Sierra Maestra!”, exclama orgullosa Elena.

Dos vidas frustradas y una lección para el imperio

“Al momento de la invasión mercenaria por Playa Girón en 1961, Armando Ramos Velasco servía como timonel en la Marina de Guerra” -refiere su hermana Elena.

El 17 de abril, aviones enemigos escoltaban hasta los límites de las aguas territoriales cubanas a la denominada Brigada veinticinco cero seis. Fue entonces que entablaron combate con el buque “Bayre”, fondeado en la Isla de la Juventud, el cual tenía en su cubierta a dos jóvenes dispuestos a derribarlos.

“Juan Alarcón Rodríguez cae de inmediato impactado por las balas mientras Armando es mortalmente herido en el pecho” –rememora Elena con voz entrecortada.

De esa forma, ellos engrosaban la lista de aquellos héroes, convertidos para siempre en ejemplo y lección para el imperio.




Artículos relacionados


Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar