Las terrazas marinas cubanas
terrazas-marinasLa Habana, Cuba.- Una característica de algunas costas rocosas cubanas es la existencia de terrazas marinas, grandes escaleras de roca caliza, formadas en la medida que el mar se retira y deja expuesta una parte de la plataforma insular.
En un artículo del Doctor en Ciencias Manuel Iturralde se precisa que Cuba cuenta con unas 20 terrazas emergidas y resulta frecuente localizar dos o más bajo el nivel de las aguas marinas.
Surgen en zonas costeras, donde ocurrió el levantamiento del terreno y por eso son testigos insustituibles de su propio nacimiento. Sin embargo, brotan pocas en lugares en los que la elevación deviene moderada.
En Guanahacabibes hay dos y en La Habana-Matanzas cuatro emergidas. En contraposición, donde la subida es más rápida, se originan hasta 14 terrazas marinas, como en Cabo Cruz y Punta de Maisí, en la región oriental.
Factores que influyeron en su formación
Señala el Doctor en Ciencias Manuel Iturralde que lo cierto apunta a que en su mayoría las terrazas marinas se formaron en los últimos dos millones de años, en parte debido a las oscilaciones del nivel medio del mar, provocadas por los cambios del clima terrestre.
Tales desplazamientos, por sí mismos, no constituyen las terrazas, pero sí en combinación con los movimientos tectónicos del terreno.
En su configuración también participa la erosión, sobre todo en las costas rocosas y donde el mar las baña crecen las bacterias, las cuales son consumidas por moluscos, erizos y crustáceos, que viven en la zona intermareal.
En su obsesión alimentaria, raspan la superficie de la piedra. Con el paso del tiempo, llega a establecerse el nicho, de manera que, mientras más profundo sea este, habrá transcurrido un mayor espacio de acción de esos animales.
En dos etapas principales
En la aparición de las terrazas marinas se dan procesos disímiles, el primero de los cuales tiene que ver debajo del mar, por la influencia del crecimiento de los corales, la acumulación de arena y la erosión del oleaje.
Al unísono, en la costa rocosa, la bio-erosión crea los nichos de mareas en el espacio intermareal, que conducen al desplome y la formación de escarpas o escalones verticales que delimitan las terrazas.
En una segunda etapa, el levantamiento de la costa produce la emersión de la terraza y traslada la línea de costa a una nueva posición inferior. Así se reanuda su proceso orgánico.
Pero ante la eventualidad de que el nivel del mar se eleve en un período corto, no habrá una nueva terraza marina, aunque algunas emergidas quedarán anegadas. Esto último ocurrió hace 25 mil años.
| Artículos relacionados |
|---|
|



