Inicio Revista Semanal Ciencia

Primer trasplante de útero

La Habana.- Sara Ottoson, de 25 años, es maestra de biología en Suecia y nació con un raro trastorno que le impidió desarrollar un útero.

Ahora podría convertirse en la primera mujer que recibe un trasplante del órgano. Y no se trata de cualquier útero, es el mismo donde ella fue gestada durante nueve meses; el de su madre Eva.

La operación pionera, que se espera realizar a principios del año próximo, será muy compleja, y tal como advierten los expertos, aún cuando fuera exitosa, se necesitarán muchos más estudios antes de que el procedimiento esté disponible en la clínica.

El trasplante de útero tiene iguales complicaciones que el resto de los trasplantes, como el rechazo del nuevo órgano por parte del sistema inmunológico. Pero, además, están las dificultades de la inaccesible ubicación del útero y de los largos vasos sanguíneos que lo abastecen y que habrá que reconectar.

Dos operaciones simultáneas

Sara Ottoson nació con "agenesia mugelliana", una rara enfermedad genética caracterizada por el desarrollo anormal o ausencia de vagina y útero, trastorno que afecta a una de cada cinco mil recién nacidas. Y como estas niñas tienen una producción normal de hormonas, pueden llegar a la pubertad y ovular normalmente.

Ahora Sara será sometida a un trasplante de útero de un donante vivo: su madre. Los médicos que acometerán el proceder explican que  ello significa que tendrán que llevar a cabo dos operaciones simultáneas: extirpar el útero de la donante y al mismo tiempo preparar a la receptora y colocar el órgano.

El procedimiento puede durar unas seis horas, tres por cada paciente.

Eva y Sara Ottoson ya han sido sometidas a las pruebas que se llevan a cabo para estas operaciones y si el trasplante es exitoso, habrá que comprobar si puede mantener un embarazo.

Antecedentes del procedimiento

No es la primera vez que se intenta trasplantar un útero completo en humanos. En el año 2000 una mujer de 46 años en Arabia Saudita donó su útero a una paciente más joven, pero el órgano tuvo que ser extraído tres meses después, debido a complicaciones. A

unque desde entonces la investigación ha avanzado mucho en este campo y el procedimiento ha demostrado ser exitoso en estudios con animales, sigue siendo una de las operaciones más complejas que se han llevado a cabo.

En los últimos 10 años también se han llevado a cabo extensos estudios con animales, como ratas, ovejas, y con babuinos, cuyos sistemas reproductivos son muy similares a los del humano.

Las investigaciones demostraron que no sólo el trasplante de útero fue exitoso, sino también lograron reproducir crías totalmente normales".

Proceder complejo, pero viable

Los cirujanos de Suecia que próximamente realizarán el trasplante de útero describen que tendrán que trabajar en un lugar sumido en la profundidad de la pelvis que será como "maniobrar en un embudo".

Ante la pregunta de si el proceder plantea alguna duda ética por el hecho de que una mujer usará el útero donde ella fue gestada, los expertos señalan que lo más importante es que médicamente puede ser viable, y el hecho de que el donante sea la madre incrementa las posibilidades de éxito por la similitud de los tejidos.

En el caso de Sara Ottoson, quien recibirá el útero donado por su madre, sus ovarios funcionan bien, de manera que utilizará sus propios óvulos fertilizados con el esperma de su pareja y luego implantados en el útero.

Tanto la madre como la hija han descartado los argumentos éticos de que Sara llevará a su bebé en el mismo útero donde ella vivió nueve meses.




Artículos relacionados


Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar