Inicio Revista Semanal Arte y Cultura

Martí: mensaje de amor

martimartiLa Habana.- Las primeras manifestaciones de la extraordinaria sensibilidad de José Martí estuvieron unidas al amor que profesó a su madre.

Aún no había cumplido los diez años cuando le escribe su primera carta a Doña Leonor desde tierras matanceras, en una etapa en que añora los cuidados maternos. Don Mariano se esmera en las atenciones al hijo, en la instalación campestre adonde acudiría por razones de trabajo con el pequeño Pepe.

El niño, lejos del hogar, disfruta de la naturaleza y conoce parajes casi vírgenes donde la flora y la fauna se revelan exóticas. Pero no obstante la grata estancia junto al padre, el pequeño recuerda sin cesar a Doña Leonor a quien profesa un amor apasionado.

Por aquellos días le escribe una muy cariñosa carta, en cuya despedida expresa: “De su obediente hijo que la quiere con locura.”

Extraordinaria compenetración

En el libro Martí y su círculo familiar, Félix Lizazo destaca que Doña Leonor fue el centro de la vida de Martí desde sus primeros años de vida. Resalta la compenetración afectiva entre ambos, que convierte a la madre en la mejor confidente del hijo. Lizazo comenta que el carácter de Don Mariano no es el sitio más acogedor para sus imaginaciones.

En cambio, Doña Leonor conoce y gusta de sus versos y se hace cómplice de esa inclinación secreta del hijo, cuya inteligencia superior adivina.

Tras sufrir el presidio, el joven Martí marcha deportado a España y desde allí escribe a la madre estos versos: “Mi madre: el débil resplandor te baña/ De esta mísera luz con que me alumbro,/ Y aquí desde mi lecho/ Te miro, y no me extraña/  -Si tú vives en mí- que venga estrecho/ A mi gigante corazón mi pecho/.




Artículos relacionados


Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar