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Las Áreas Protegidas constituyen, desde hace más de un siglo, una de las formas más difundidas de preservar, para las generaciones presentes y futuras, lo más valioso del patrimonio natural de cada país. Éstas se insertan cada día más como un componente de la planificación regional y el ordenamiento ambiental, imprescindibles para lograr la estabilidad y para mantener opciones abiertas para el futuro.
En Cuba se ha logrado en los últimos años un impulso significativo en el desarrollo e institucionalización de las Áreas Protegidas; tal es así que en la actualidad, el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente y el Ministerio de la Agricultura, desarrollan el papel más activo en el trabajo de creación, planificación, manejo y administración de esas zonas en el país.
Conservar el tesoro más valioso “Asegurar la conservación de los valores naturales más representativos del país con énfasis en la biodiversidad, garantizando la estabilidad ecológica y el uso sostenible de los mismos, así como la protección de los valores histórico-culturales asociados", es la misión principal del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Por ello, es de vital importancia mantener muestras distintivas de las regiones biogeográficas del país, para asegurar la continuidad de los procesos evolutivos.
Además, debemos proteger la diversidad biológica y sus hábitats contra todos los efectos nocivos que pudieran perjudicar las áreas protegidas; así como propiciar la educación y divulgación ambiental, mediante formas activas de participación popular, para salvaguardar el patrimonio natural.
Ochenta años en la protección de las áreas
Conservar la biodiversidad, regular el clima, proteger las cuencas y las costas, contribuir a la captación de agua y de carbono y ejercer el control biológico, son algunas de las funciones reguladoras del Sistema Nacional de Áreas Protegidas para el cuidado de las mismas. En la actualidad, Cuba cuenta con 253 terrenos identificados, los cuales se clasifican de acuerdo a la significación nacional y local y a las regiones especiales de desarrollo sostenible. La mayor de Las Antillas, con 80 años de experiencia y dedicación al cuidado y la prevención de los patrimonios ecológicos, posee importantes reconocimientos internacionales que se han otorgado a seis reservas de la biosfera e igual número de sitios RAMSAR y a dos patrimonios mundiales naturales.
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