Camilo, más allá de la leyenda
La Habana, Cuba.- Se dice que la leyenda tiende a alejarnos a los hombres, a convertirlos en seres mitológicos, pero la estampa de Camilo Cienfuegos, su vida y su obra lo han convertido en un símbolo real, en un héroe de carne y hueso.
La existencia del Señor de la Vanguardia, del guerrillero en los llanos del Cauto y de la invasión a occidente, llevó los pesares de una juventud humilde como su propio hogar.
Las vicisitudes del emigrado en el norte tan revuelto como brutal, la primera herida recibida en el combate contra la tiranía batistiana, el camino del exilio, el Granma y la Sierra marcaron etapas de una visa consagrada a la patria, forjada por sacrificios extremos en las montañas, sin abandonar ni un ápice ese carácter humano junto a la singular cubanía que lo identificó, aún en los momentos difíciles.
Camilo no se propuso alcanzar un sitio en la historia. A ese lugar llegó por derecho propio.
Atributos de un líder natural
Uno de los rasgos más característicos del inolvidable Comandante Camilo Cienfuegos fue sin dudas la constante preocupación por sus compañeros de lucha, dentro y fuera del combate. El Héroe de Yaguajay tenía todos los atributos de un líder natural.
Ante los sacrificios y rigores de la lucha guerrillera jamás tuvo reparos. Cuando su tropa recorría a pie cientos de kilómetros, a veces por inhóspitos parajes y sorteando el constante acecho del ejército enemigo, Camilo marchaba a la vanguardia de sus hombres y era el primero en afrontar el peligro hasta cumplir la misión encomendada.
Más fácil le sería dejar de respirar que traicionar a la confianza de Fidel. Por eso fue una de las figuras más relevantes de nuestra última etapa insurreccional.
“No ha habido en esta guerra de liberación un soldado comparable a Camilo”, diría con justeza el Che en una ocasión.
Homenaje al héroe invicto
No puede ser leyenda un hombre como Camilo. ¿Qué cubano no sintió un profundo pesar aquellos días de afanosa búsqueda para encontrar al héroe desaparecido?.
No puede ser leyenda este hombre que pertenece al corazón del pueblo, que mereció la absoluta confianza de Fidel sellada en aquella frase ¿Voy bien, Camilo?.
La Revolución tuvo en él al defensor militante de las medidas del Gobierno Revolucionario, entre ellas, la Ley de Reforma Agraria. Fue también el dirigente vinculado a los trabajadores a quienes alertó en una ocasión cuando dijo: “ustedes deben estar conscientes del momento en que vivimos, que son muchos los enemigos que están escondidos y esperan el momento de atacarnos”.
Como cada veintiocho de octubre el mar se cubrirá de flores para recordar al héroe invicto, al hombre de pueblo cuyo nombre es Camilo Cienfuegos.
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