Reclamo de justicia
La Habana, Cuba.-Terriblemente angustiosos debieron ser los últimos instantes en el avión cubano que acababa de despegar del aeropuerto de Barbados aquel seis de octubre.
Basta suponer la detonación que precedió a la catástrofe para imaginar la zozobra esparcida entre los viajeros, el pánico que los paralizó o los estremeció, mientras los guías de la tripulación maniobraban infructuosamente para salvar la nave y a los pasajeros.
El mar acalló sus voces y sumergió sus esperanzas, y el sueño de jóvenes atletas cuyas vidas comenzaban a resplandecer de oro triunfante.
El terror mercenario les arrebató, de un soberbio tirón, la vida y el futuro. Esos mártires siguen aguijoneando la congoja de un pueblo que reclama justicia con viril energía contra los autores de aquel acto bárbaro. Ellos reclaman justicia todavía.
| Artículos relacionados |
|---|
|



