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Tal honor recae en el eminente compositor, pianista y director de orquesta Ernesto Lecuona Casado, una de las figuras cumbres de la cultura musical de Ibero América.
El seis de agosto venidero, se cumplirán ciento quince años del natalicio del músico nacido en Guanabacoa, cuya carrera artística fue pródiga y abarcadora en el contexto de la creación musical.
Trabajador incansable, Ernesto Lecuona enriqueció prodigiosamente el caudal de la música pianística, vocal y escénica con un lenguaje lleno de poesía, sencillez, belleza y criollismo.
Lecuona está considerado uno de los autores más fecundos de la historia musical cubana; su obra recorre todas las expresiones de la cancionística, desde las variantes más populares hasta las más estilizadas.
La cubanía de su música
Pianista de excepcionales cualidades, las interpretaciones de Ernesto Lecuona tenían un sello muy cubano. Con solo dieciséis años estrenó su aclamada danza La Comparsa. Poco tiempo después sus conciertos dominicales se hicieron famosos y recorrería como concertista infinidad de países.
Su igualmente célebre Canto siboney se estrenó en una obra que se presentaba en el teatro Martí, titulada Fantasía y diabluras. Las composiciones para piano de Ernesto Lecuona se insertan dentro de la producción más representativa de la pianística nacional.
El autor de temas como Damisela encantadora, Estas en mi corazón y Noche azul trabajó, asimismo, lo afrocubano e hispano, siempre con una depurada factura concertística.
El repertorio de Ernesto Lecuona incluyó la música instrumental sinfónica y de cámara.
En la memoria de su obra
Ernesto Lecuona ha sido el autor cubano mas difundido internacionalmente. Su música inigualable enriquece el repertorio de intérpretes como Placido Domingo, quien ha hecho suyos temas como Canto siboney, Maria la O y Canto carabalí.
La filmografía tampoco estuvo ajena al quehacer musical del maestro Lecuona, a cuyo nombre están asociados el desarrollo de las grabaciones discográficas hechas por músicos cubanos, la fundación en 1922 de la Orquesta Sinfónica de La Habana, la iniciación de la época de oro del teatro lírico y la organización de orquestas y compañías de espectáculos que tuvieron gran éxito en Cuba y en el extranjero.
La diversidad de su obra alcanza danzas, zarzuelas y valses.
En total, mas de seiscientas composiciones, algunas de un estilo típicamente hispánico, como Andalucía y Malagueña. |