Cenizas volcánicas: atentado a la vida
Cenizas volcánicas: atentado a la vidaLa Habana.- Los volcanes antes de hacer erupción, además de vapor de agua, expulsan toneladas de cenizas que pueden recorrer y elevarse varios kilómetros. La ceniza de los volcanes está formada por partículas de roca y mineral, algunas de menos de dos milímetros y otras, las más peligrosas, casi microscópicas.
A estas diminutas materias se les denomina piro-clasto, y al salir al aire se convierten en fragmentos de vidrio volcánico.
Los seres humanos expuestos a los efectos de esas cenizas pueden resultar afectados en las vías respiratorias, presentar también daños oculares, irritación cutánea y otros efectos indirectos.
En algunas erupciones, las partículas de cenizas volcánicas pueden ser tan finas que al respirar se introducen profundamente en los pulmones y bronquios, aun cuando se use tapaboca.
Graves problemas
Irritación nasal, de garganta, tos seca y malestares en el pecho son otras secuelas de una exposición breve a la materia lanzada por los volcanes.
El contacto prolongado con las cenizas y la fineza de las partículas derivan en graves problemas pulmonares, como la sili-cosis, cuya cura tarda años.
Un volcán en erupción afecta también las vías de comunicación con sus secuela de accidentes, el agua se contamina, los techos de las casas pueden hundirse por el peso del polvillo y las generadoras de energía eléctrica, agua y gas colapsan si con invadidas por millones de partículas.
A pesar de tanto peligro, las tierras que rodean a estas montañas de fuego son preferidas por sus magníficas condiciones para cultivar, y es por eso, y por el amor al sitio donde se vive y trabaja, que muchas personas se niegan a abandonarlas y echan su vida a la suerte.
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