Persiguiendo al ron cubano
Ron Havana ClubLa Habana, Cuba. - No podía ser de otra manera, porque el afán de ahogar a Cuba no conoce límites.
Una corte federal de apelaciones de Washington acaba de dictaminar que la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, actuó correctamente cuando prohibió que el grupo Pernod Ricart renovara su licencia comercial estadounidense sobre el nombre Havana Club.
De esa forma, la empresa que comercializa el ron cubano en todo el mundo, bajo un acuerdo con Cubaexport, no podrá venderlo en territorio norteamericano. Se quedan entonces los estadounidenses sin probar el más conocido de nuestros rones, por obra y gracia de la llamada Sección 211, una legislación de la que se habla poco, pero que forma parte de la implacable telaraña del bloqueo y que tiene el oscuro respaldo del grupo Bacardí.
Violatoria legislación
El sello comercial Havana Club fue usado inicialmente por la familia Arechabala, pero cuando expiró esa propiedad, Cubaexport inscribió la marca en Estados Unidos en 1976.
Hace años, el Congreso aprobó una legislación que hizo inutilizables en territorio estadounidense las marcas comerciales cubanas. La ley, conocida como Sección 211, es tan absurda que la Organización Mundial del Comercio la ha declarado como violatoria de los acuerdos internacionales y ha exigido que sea derogada.
Pero más ha pesado la obsesión contra Cuba, único blanco de una legislación que atenta contra las bases mismas del "sacrosanto" libre comercio. Al final, Havana Club seguirá siendo una marca genuinamente cubana y a ellos sólo les quedará el consuelo de andar persiguiendo al ron cubano.



