La Habana, Cuba.- "Menos lujos y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra ", señalaba Fidel sabiamente hace veinte años.
Sin embargo, hoy la situación en el mundo es todavía más difícil, al converger varias crisis, entre ellas la económica, alimentaria y ambiental, que con particular fuerza arrolladora provocan mayor pobreza y desigualdades.
Esa realidad estará latente en la Cumbre de la Tierra Río+20, que en estos días se desarrollará en Brasil. Los temas tratarán sobre una economía ecológica con vistas a la sustentabilidad y la erradicación de la pobreza, así como la creación de un marco institucional para el desarrollo sustentable.
Allí quedará expuesta la urgencia de revertir el actual orden mundial y lograr uno más justo, a favor de la vida y del medio ambiente.
Una verdad insoslayable
Paralela a la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, dejarán oír su voz los participantes en la Cumbre de los Pueblos por la Justicia Social y Ambiental, contra la mercantilización de la vida y la naturaleza, y en defensa de los bienes comunes.
Voces de todos los continentes se unirán para exigir el derecho de los pueblos a una vida digna, con equidad, y en defensa de los valores de la madre tierra.
La historia en este siglo, puede y debe cambiar esa verdad insoslayable de miseria, explotación, pobreza extrema y hambre, y dejar atrás esos y otros males, por un mundo más justo y equitativo, donde prime la solidaridad humana y una ecología responsable.
No es un sueño, es una demanda a favor de la justicia en el Orbe.
Por el desarrollo sostenible
Resultados, prioridades y retos en la esfera ambiental, expondrá Cuba en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, prevista del 20 al 22 de este mes en Brasil. El informe de la Isla a ese encuentro subraya el sostenido empeño cubano, por un desarrollo económico y social sostenible.
Los esfuerzos incluyen, entre otros frentes, el programa de enfrentamiento al cambio climático, el uso racional y eficiente del agua, el manejo integrado costero y el empleo de fuentes renovables de energía.
La mayor isla de Las Antillas, que tiene cumplidos los objetivos de desarrollo del milenio, abogará también por consolidar la cooperación regional.
En la cita de Río+20 se escucharán criterios divergentes, pero habrá voces que apostarán por la vida, la igualdad y la justicia.