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La Habana, Cuba.- Inevitable, ineludible, inexorable, son adjetivos reiterados entre políticos y observadores acerca de la guerra que Estados Unidos prepara contra Irán, tema analizado en una Mesa Redonda por la profesora María Elena älvarez y los periodistas Lázaro Barredo, Reinaldo Taladrid, Óliver Zamora y Randy Alonso.
Los analistas señalaron que desde el triunfo de la revolución islámica que derrocó al incondicional SHA en ese país, Washington ha trabajado por fomentar conflictos sociales en la nación persa.
Comentaron el reciente infundio propalado por agencias capitalistas de que el presidente iraní había sido objeto de un atentado, cuando en realidad al paso de Mahmud Ahmadineyad se escucharon inofensivos petardos.
Ya se observan en la prensa estadounidense las mismas señales contra Irán que antecedieron a la invasión a Iraq y se asegura que todo está listo para la agresión, advirtieron los panelistas.
La paz amenazada
Desde que emergió en Oriente Medio como gendarme de los intereses geo-políticos de Washington en la región, el régimen sionista de Israel ha desoído la diplomacia para recurrir a la agresión armada contra sus vecinos.
En la Mesa Redonda se comentó que con un incidente en la frontera israelo-libanesa, en el que Tel Aviv utilizó incluso armamento prohibido, el estado reaccionario y expansionista de Israel intenta crear un pretexto para agredir al Líbano.
La intención es debilitar a Hezbolah y a los partidarios de Irán que pudieran respaldar a este último país en caso de la prevista agresión estadounidense.
En la Mesa Redonda se trasmitieron momentos en que el presidente brasileño Inacio Lula Da Silva preguntaba en la Cumbre de MERCOSUR si al recrudecer las sanciones contra Irán, los privilegiados miembros del Consejo de Seguridad de la ONU realmente desean la paz o quieren mantenernos divididos para reinar en el mundo.
Maniobra política
El anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de la supuesta retirada de las tropas norteamericanas este mes de Iraq es solo un gesto político previo a las elecciones de medio término, se afirmó en la Mesa Redonda.
Obama da por terminada la guerra, pero dejará 50 mil hombres, por lo que no es una retirada, sino una disminución de las tropas a 35 mil soldados. La realidad es que Washington no se va a ir de la región y para ello usa mecanismos militares, políticos y económicos.
Israel, por su parte, es el aliado número uno de Estados Unidos, pero también tiene intereses propios. El único que puede detener la ambición de esas naciones en el Oriente Medio es el pueblo de esa región.
En el panel televisivo se informó además que parece que por fin quedó sellado el pozo averiado de la British Petroleum, pero los daños ambientales durarán décadas. |