|
La Habana, Cuba. - Como si no bastaran las diferencias que la invasión a Iraq generó en Europa, las medidas de ajuste adoptadas para hacer frente a la crisis económica han acentuado las disparidades en el Viejo Continente, donde más de 23 millones de desempleados son un reflejo de los problemas estructurales que afectan al sistema capitalista.
En Mesa Redonda sobre la actualidad europea, los investigadores Indira Barrios y Ernesto Domínguez, y los periodistas Arleen Rodríguez, Ela Claro y Óliver Zamora se refirieron a la débil recuperación que se observa en las economías más fuertes de aquella región.
Destacaron el caso de España, el país más perjudicado por el desempleo, fenómeno que daña fundamentalmente a jóvenes y mujeres. Los panelistas opinaron que la crisis global se ha ensañado también en Europa, y los altos impuestos y los precios elevados han reducido el consumo, razón de ser del sistema.
Xenofobia regional
Gracias a la reiteración de un mensaje de odio y temor, Francia y otros países europeos han iniciado una campaña contra los emigrantes cuyas primeras víctimas han sido los gitanos.
Los analistas de la Mesa Redonda apuntaron que ese no es un fenómeno nuevo aunque ahora está también asociado a la crisis económica que ha generado un sensible aumento de los niveles de desempleo. En estos momentos, los europeos, necesitados de trabajo, no quieren que los emigrantes ocupen los empleos que antes nadie quería hacer por ser duros o sucios.
Esa es una situación que se expande también por Italia, Holanda, Bélgica o Suiza, donde muchos políticos recurren a un lenguaje xenófobo para captar más votos.
A los emigrantes, sobre todo si son negros, se les culpa de todo lo malo que sucede en el país y esa campaña de satanización de los extranjeros va hallando lugar en la conciencia colectiva hasta lograr un sentimiento de rechazo.
Ecología y guerra
La Unión Europea mantiene una posición más favorable ante los efectos del cambio climático, pero ese ecologismo político no es capaz de enfrentar una posible modificación del paradigma tecnológico.
En la Mesa Redonda se comentó que nadie quiere asumir de su bolsillo esa transformación hacia formas menos contaminantes porque además habría que enfrentar los intereses de las grandes compañías que fabrican la tecnología actual.
Sobre asuntos tan delicados como una eventual guerra contra Irán, los europeos tienen una posición similar a la de Estados Unidos, no sólo por subordinación a Washington, sino por convergencia de intereses. no se puede olvidar que la Unión Europea es una importadora neta de combustible y necesita equilibrar la situación de dependencia que en ese sentido tiene con respecto a Rusia, y por eso el bloque busca asegurar un parte del pastel petrolero iraní.
|