Habla un joven de tiempos pasados
La Habana, Cuba. - Ahora, Enio Navarro Sans pasa de los 60 años, pero, cuando rememora sus años de juventu
Milicianosd, parece dispuesto a realizar de nuevo las mismas hazañas.
“Eran los meses finales de 1960”, dice, “cuando un grupo de combatientes del Ejército Rebelde nos convocó a recorrer la Sierra Maestra, para formarnos en los ideales de la Revolución.” “Yo tenía doce años y era de baja estatura y muy delgado, y por eso cuando me presenté el compañero que estaba a cargo me rechazó”, recuerda.
Gesticulando con energía, Enio Navarro enfatiza: “Yo le dije que ya había salido de mi casa con el propósito de incorporarme al movimiento y que de ninguna manera regresaría.” Y así fue.
En menos de 2 meses subió 5 veces el pico Turquino, conoció de las batallas del Ejército Rebelde y se preparó para la vida de militante comunista que aún vive.
Para defender nuestra gran obra colectiva
El movimiento de los Cinco Picos, al que se sumaron muchachos de toda Cuba, fue una de las primeras tareas de la Asociación de Jóvenes Rebeldes.
Enio Navarro, uno de los jóvenes de entonces, se manifiesta orgulloso de ser parte de la historia de lo mejor de la juventud cubana. “En el recorrido que nos llevócinco veces del Corojo a Pino del Agua, a Bella Pluma, la Gloria, a los picos Cuba, el Caldero y el Turquino”, asegura, “nos forjamos física e ideológicamente para acometer las difíciles tareas que luego nos encomendaron”.
“La primera de ellas llegaría muy pronto”, enfatiza, y explica: “estuve entre los combatientes de la retaguardia de Girón, para que de ninguna manera los enemigos tuvieran oportunidad de vencer”. “Puse mi grano de arena para defender nuestra naciente obra colectiva.”





Abril sus flores abría,