Girón, victoria del pueblo: balada por las mujeres
La Habana.- Desde el fragor de los combates, Playa Girón dejó de ser una batalla para convertirse en un símbolo.
El plan ejecutado por la CIA con la anuencia de la administración Kennedy, la llamada Operación Pluto, fue aplastado en una ofensiva relámpago encabezada por Fidel, que no dio tiempo al enemigo a establecer una cabeza de playa, como planeaban.
Luego sobrevendrían la derrota y captura de los mercenarios y la alegría de la victoria. En cumplimiento de un deber patrio, la extensa planicie de la bahía de Cochinos se llenó de hombres y mujeres.
“Saber que Fidel y todos y cada uno de los jefes rebeldes están allí, que dirige la operación, es la mejor garantía para el pueblo en armas”, dijo la escritora y periodista Dora Alonso, al reseñar la invasión mercenaria y la hazaña del pueblo vencedor.
En pie de guerra
Tras conocerse el primer comunicado con la orden de movilización, las fuerzas del pueblo se alistaron por la Revolución. Caravanas de camiones cruzaron bajo las bombas rumbo al sur de la provincia de Matanzas.
El destino era la Cienaga de Zapata, un territorio de tres mil kilómetros cuadrados dedicado antes de mil novecientos cincuenta y nueve a la producción de carbón vegetal, su base económica y sustento de las familias cienagueras.
Como bien dijo entonces un carbonero de la Ciénaga, por allí no pasaba ni la historia. Pero Girón se convirtió en victoria y por sus arenas batallaron no sólo los hombres.
Miles de mujeres, adiestradas como brigadistas sanitarias o en el Cuerpo Auxiliar de los Servicios Médicos de las Fuerzas Amadas, atendieron a nuestros heroicos combatientes heridos. Por igual lo hicieron con los mercenarios.
Trinchera común de pueblo
Playa Girón fue el bautismo de fuego de aquellas primeras brigadas sanitarias de ayuda a las FAR, en los días iniciales.
En Girón, las federadas participaron en el avituallamiento de los puestos de primeros auxilios instalados próximos a las zonas de combate, cocinaron para los combatientes y atendieron los hospitales de campaña.
También sustituyeron a los trabajadores que marcharon al frente y recogieron ropas, medicinas y alimentos para nuestras tropas. La producción no se detuvo, ninguna maquinaria quedó inactiva, ningún puesto de trabajo quedó vacío.
Las mujeres ocuparon los lugares abandonados por el obrero-miliciano y realizaron toda clase de tareas. Ellas lloraron a sus muertos después, mientras duró la batalla se mantuvieron en sus puestos con más fervor aún. Por eso, Girón es emblema y trinchera común de pueblo.
| Artículos relacionados |
|---|
|





Abril sus flores abría,