Santiago de Cuba traspasó las puertas de la historia
La Habana, Cuba.- La noche del 29 de noviembre de 1956 ninguno de los jóvenes santiagueros implicados en los preparativos del alzamiento pudo dormir.
Así relata a Radio Reloj José Ángel Hierrezuelo, otrora protagonista de la acción armada que se gestaba desde semanas antes, para distraer al batistato y con ello facilitar el desembarco del yate Granma.
“Hierro”, como le llamaban sus compañeros de lucha del comando Siboney, permaneció acuartelado en una casa situada en las afueras del Moncada para impedir la salida de la soldadesca y así completar con éxito la acción del alzamiento.
El asalto a una armería, el bloqueo a la marina de guerra de la dictadura y el cerco al cuartel se contaban entre las acciones de ese 30 de noviembre, cuyos combates comenzaron a las 7:00 (hora local).
Hacer revolución con la misma fuerza del primer día
Cuenta el santiaguero José Ángel Hierrezuelo que aunque el ataque y bloqueo al cuartel Moncada no llegó a ejecutarse aquel 30 de noviembre, al ser detenidos sus principales organizadores, sí quedó demostrada la fuerza pujante del Movimiento 26 de Julio en ese territorio oriental.
El mismo día, “Hierro” fue detenido y torturado junto a otros compañeros, y más tarde enviado a cumplir un año de prisión en el llamado Presidio Modelo de la Isla de Pinos.
Allí llegó siendo apenas, un joven con ansias de libertad y se convirtió en un hombre, con una ideología bien definida: defender las ideas de Fidel hasta la muerte.
Emocionado confiesa al Espacio Enfoque de Radio Reloj que hoy defiende a la Revolución con la misma fuerza de aquel día de noviembre, y a sus hijos y nietos les convida a escuchar a Fidel, a Raúl, a cumplir las orientaciones del Partido, con la misma fe en la victoria de medio siglo atrás.
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