Crecer desde dentro
En el Carrito por la Vida, como consejero o promotor en la prevención contra la pandemia del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA, muchos cubanos y cubanas hacen una labor encomiable para hacerle saber al resto que la enfermedad no es problema solo del que la porta.
Ricardo Olbera insiste en que el problema es de todos los seres humanos que aspiramos a un mundo mejor, porque no hay que esperar a que un amigo o familiar cercano se infeste.
La prevención existe y el VIH se puede evitar. Comenta de las muchas experiencias que le ha aportado el trabajo de consejería; en lo profesional, ha aprendido a comunicarse, y a crecer en lo personal.
Expresa que compartir con personas seropositivas y reconocer sus derechos ha sido esencial, al tiempo que dice como aún son discriminados, entre ellos los homosexuales, grupo de riesgo más vulnerable al flagelo del SIDA.
LAS CAMPANAS DOBLARÁN POR TI
Ricardo Olbera es esa persona excepcional que siempre quisiéramos tener al lado para que nos muestre la parte positiva de la vida. Impredecible y carismático, confiesa a Radio Reloj que el trabajo de promotor o consejero puede verse fácil pero no lo es, requiere preparación, capacitación y práctica.
Dedica su tiempo libre a la tarea, con el oído atento y el corazón a todo dar en cada acción. Imparte talleres, conferencias como profesor y comunicador por todo el país.
Participó del Día Mundial contra la HOMOFOBIA en el Pabellón Cuba, de la capital, donde realizó pruebas de VIH. Ricardo quiere despedirse parafraseando a Ernest Hemingway: La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso no preguntes por quien doblan las campanas, doblan por ti.



