La ley y el desorden
La Habana.- Aunque muchos ni siquiera lo sepan, hay leyes que sancionan las indisciplinas sociales con las que a diario tropezamos.
Desde hace varios años, el Consejo de Ministros aprobó el Decreto Ley 271 que establece las contravenciones y las sanciones en materia de ordenamiento territorial y urbanismo.
Esa legislación, que prácticamente no se aplica, sanciona por ejemplo a quien maltrate, dañe, manche, dibuje o raspe teléfonos públicos, cabinas telefónicas o buzones de correos.
Igualmente es castigado aquel que maltrate o dañe de cualquier forma, los asientos, bancos, fuentes ornamentales, bustos, tarjas, estatuas, luminarias y juegos infantiles, y el mobiliario urbano en general, en parques y otras áreas públicas.
Por la higiene y la limpieza
Aquellos que atentan contra la limpieza de las calles están violando el Decreto Ley 272 del Consejo de Ministros. Esa regulación, entre otras cosas, establece sanciones a quien por cualquier medio o forma afecte los depósitos colectivos destinados a la recogida de basura.
También serán sancionados los que sin estar facultados cambien la ubicación de los contenedores situados en la vía pública para recoger desechos.
Igualmente comete un delito aquel que remueve o extrae la basura depositada en los contenedores públicos o en los vertederos.
Aunque la prevención y la educación deben ser lo primero, el sistema jurídico del país no deja resquicios a las indisciplinas sociales. Hagamos entonces que prime la ley y no el desorden.
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