Vigilantes y preparados
RubieraLa Habana.- Sin dudas la confiabilidad de las predicciones del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología ha aumentado de manera significativa. El doctor José Rubiera dijo a Radio Reloj que han desarrollado un sistema de vigilancia, el cual desean mejorar aún más.
Destacó que en los pronósticos anticipados siempre hay un margen de error y es por ello-dijo- que al estar el ciclón relativamente cerca es cuando se sigue su trayectoria para ser más exactos.
Sobre la actual temporada ciclónica, el meteorólogo subrayó la importancia de velar por ser previsores y estar preparados, más allá del número de tormentas tropicales y huracanes que puedan formarse.
Las medidas para reducir vulnerabilidades hay que ponerlas en práctica de inmediato. Ah, el primer ciclón tendrá un dulce nombre de mujer: Arlene, como el feroz huracán Lily, que Rubiera recuerda mucho por estos días.
El ojo vigilante
Era octubre de 1996 y el huracán Lily azotaba Cuba, pero el Centro de Pronósticos no conocía su futura trayectoria. Recuerda el doctor José Rubiera que recibió una llamada telefónica. Un hombre desde Aguda de Pasajeros le informó que llovía y vientos muy fuertes azotaban el lugar.
Pero de repente, el cielo se puso azul y el barómetro medía la lectura más baja. Nos narra Rubiera que enseguida respondió: “Usted está dentro del ojo del huracán y ahora la lluvia y los vientos van a venir más fuertes que antes”. Gracias a la llamada, se definió la trayectoria del huracán.
Hoy, después de tantos años, el Centro de Pronósticos está mejor preparado: cuenta con una red nacional de computadoras, radares automatizados y la experiencia e inteligencia del hombre que es lo más importante, afirma Rubiera.
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